jueves, 28 de febrero de 2008

SOROLLA 08


Incluimos el cuadro de Sorolla titulado "Galicia. La Romería"

SOROLLA 07


Este cuadro de Sorolla lleva por título "Extremadura. El mercado"

FERNANDO ARRABAL TERAN




Fernando Arrabal Terán llegó a Ciudad Rodrigo siendo muy niño, tenía unos cinco años. Es considerado como mirobrigense.


SOROLLA 06


Incluimos este cuadro de Sorolla, cuyo título es: "Elche. Palmeral".

Arturo Perez-Reverte

El artículo "Haciendo nuevas amigas" que Arturo Pérez - Reverte publica en XLSemanal del 24 del corriente mes de Febrero, es una deliciosa defensa del latín.
Lo transcribo a continuación



Haciendo nuevas amigas


El latín es machista y culpable.

Ahí está la fuente de todos los males,

a juicio de doña Rafaela y su hueste


La ventaja de vivir en España es que a veces me dan hecha esta página, o casi.

Hoy se la brindo a la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo mam

de Mujeres, a cuya presidenta, Rafaela Pastor, debo el asunto. Diré de paso

que escribo presidenta porque está impuesto por el uso -por eso figura en

los diccio­narios— y también por ese agradecimiento del que antes hablaba;

en realidad presiden­ta es a presidente lo que amanta es a aman­te; y que yo

recuerde ahora, sólo parturienta es de verdad parturienta y no parturiente,

pues las únicas que paren son las hembras, mientras que amante, contribuyente,

parien­te o presidente, por ejemplo, son palabras de género neutro —aquí sí es

correcto decir género y no sexo, pues hablamos de pala­bras, no de personas—.

Pero bueno. Igual todo esto es muy complicado para doña Rafaela. Así que para

no darle quebraderos de cabeza, iré al grano. Y el grano es que la antedicha, en

nombre de la plataforma que preside, exigió hace unos días que la Real Academia

Española incluya en el dic­cionario las palabras miembra y jóvena, con este singular

argumento de autoridad: «Si tenemos que destrozar el lenguaje para que haya

espacios de igualdad, se deberá hacer». Y además, dos huevos duros.

Pero lo más bonito del aquí estoy de doña Rafaela se refiere al latín, al que acusa de

originar buena parte de los males que afligen a las mujeres en España. El latín es

machistay culpable, sostiene apuntan­do con índice acusador. El español actual viene,

según ella, de una lengua forjada en una época «en que las mujeres eran tra­tadas como

esclavas y eran los hombres los que decidían y concentraban todo el poder». Sobre el

árabe—que también tuvo algo que ver en nuestra parla— doña Rafaela no se pronuncia:

sería racismo intolerable en boca de una feminata andalusí. Es sólo la lengua de Virgilio

y de Cicerón la que, a su juicio, «nos supone un lastre, ya que validamos nues­tra

sociedad mirando siempre al pasado». Lo curioso es que, a continuación,

la señora —dicho sea lo de señora sin animus iniuriandi admite que ni sabe

latín ni maldita la falta que le hace. Sobre la historia de Roma, de quiénes eran

esclavos y quiénes no lo eran, tampoco parece saber más que de español o de latín;

pero en política, como en Internet, cualquier indocumentado afirma cualquier cosa,

y no pasa nada. Es lo bueno que tienen estos ambientes promiscuos. Cuantos más

somos, más nos reímos. Lo más estupendo y moderno es la conclusión de doña

Rafaela: hace falta una represión «a través de inspecciones sancionadoras» de

quienes no ajusten su lengua­je a la cosa paritaria, a las leyes de igualdad estatal

y andaluza, y a ese prodigio de inteligencia y finura lingüística que es el Estatuto

de Andalucía. En cuyo conteni­do político, por cierto, no me meto; pero cuya

pintoresca redacción, que incurre en los extremos más ridículos, debería

aver­gonzar a todos los andaluces —y andalu­zas— con sentido común. O sea:

para que España sea menos machista, cada vez que yo me siento a teclear esta

página, por ejemplo, debería tener a un inspector de lenguaje sexista sentado

en la chepa, dán­dome sonoras collejas cada vez que escri­ba señora juez en vez

de señora jueza —que la RAE incluya algo en el diccionario no significa que sea

lo más correcto o reco­mendable, sino sólo que también se usa en la calle—; o me

haga pagar una multa si no escribo novelas paritariamente correc­tas: un

guapo y una guapa, un malo y una mala, un homosexual y una lesbiana, una

parturienta y un parturiento.

Y sobre todo, el latín. Ahí está, sí, la fuente de todos los males, a juicio de doña

Rafaela y su hueste. Tolerancia cero, oigan.Incluso menos que cero. Ni un elogio más a

esa lengua que, incluso muerta,sigue haciendo tanto daño. Porque cada vez que a una

mujer la despiden deltrabajo en Manila por estar embarazada, la culpa es del latín.

Cada vez que una mujer taxista le grita a otra conductora —lo presencié en Madrid—

«¡Mujer tenías que ser!», la culpa es del latín. Cada vez que hay una ablación

de clítoris en Mogadiscio, la culpa es del latín. Cada vez que un hijo de puta

acosa o viola a su empleada en San Petersburgo, la culpa es del latín. Cada

vez que un capu­llo meapilas se arrodilla ante una clínica de Londres con los

brazos en cruz para protestar contra el aborto, la culpa es del latín. Cada vez

que un marido llega a casa borracho, en Yakarta, y golpea a su mujer, la culpa

es del latín. Cada vez que una mujer le pega una paliza en Vigo a la mujer que

es su pareja, la culpa es del latín. Si los académicos no hubieran estudiado

latín, la Real Academia Española estaría llena de miembras, y el diccionario lleno

de jóvenas. Y a las imbéciles, con mucha propiedad, las llamaríamos imbécilas.

www.xlsemanal.com/perezreverte SEMANAL 24 DE FEBRERO DE 2008


SOROLLA 05


Seguimos con los cuadros de Sorolla. Este se titula: "Cataluña. El pescado