sábado, 7 de junio de 2008

LAS MÁSCARAS DEL HÉROE







En relación con esta obra de Juan Manuel de Prada, nos limitamos a transcribir a continuación el prólogo de Pere Gimferrer


PRÓLOGO

por PERE GIMFERRER

Inevitablemente, en las primeras páginas el narrador tiene que hablar con voz de falsete: se trata de escribir como Pedro Luis de Gálvez y ni siquiera como escribía Pedro Luis de Gálvez en verdad, sino como le convenía escribir desde su ergástula final, según se nos contará más por menudo en un admirable libro posterior, Desgarrados y excéntricos.

Leída, con todo, esta inicial misiva, modelo perfecto de mimesis camaleónica, irrumpe ya sin filtro alguno la voz de Juan Manuel de Prada: no sólo la de un poderoso estilista, sino —lo que aquí es aún más relevante— la de un genuino talento de narrador como muy pocos se han dado a conocer en los últimos treinta años de historia literaria hispánica.

Muchos hechos de estilo aislados y una excelente documentación bastarían para configurar un libro atractivo, pero no la espléndida novela que es Las máscaras del héroe; revelarían, en suma, a un escritor muy dotado, pero no necesariamente al novelista de cuerpo entero que

aquí se nos da a conocer; para ello se requiere sin duda a la vez algo más y algo distinto, algo que, en sí, ni se adquiere ni se aprende apenas de buenas a primeras: no sólo mantener con las palabras la clase de relación que diferencia al verdadero escritor de quien simplemente se pasea por la literatura y sus aledaños, sino, por encima de todo, el don del narrador, tan inconfundiblemente reconocible y al propio tiempo tan difícil de definir en sí como el don del poeta, pero que sin más percibimos de inmediato, como este caso, desde las primeras páginas de cualquier narración en que se manifiesta.

La que irónica y medio impiadosamente podríamos llamar epopeya aquí relatada esperaba desde hace tiempo su Homero: a chirlos, en rápidos cintarazos o vislumbres, se atisbaba su posibilidad en las memorias de Cansinos-Asséns, en ciertos pasajes de Ruano. Pero no se crea que esto es obra de ropavejero ni de bibliotecario de la cuesta de Moyano.

El tema del libro —no su argumento— es, por un lado, la distancia entre el feísmo de la obra (o de la vida) y la postulación hacia la belleza que fue primer movimiento de aquélla, y, por otro lado, la tensión entre lo antiguo y lo nuevo, entendiendo aquí por tal la coexistencia de un impulso estético anacrónico y una pujante postulación de la novedad, situación metafóricamente ilustrada (y mediante otras aún más ásperas confrontaciones) en el encuentro o encontronazo de Luis Buñuel y Antonio de Hoyos y Vinent, por ejemplo. Lo que en primer lugar llama desde luego la atención es, por una parte, la capacidad de perfilar cada párrafo y hasta cada frase como entidad artística autónoma y, por otra parte, la energía, que con justeza calificó Francisco Nieva de balzaquiana, con que el relato es conducido, implicando en él, tras la carátula del arte, el fluir de una época en transformación.

Se trata, en el fondo, de un mundo muy frágil y efímero en sí; la escurridura o poso retardatario del novecientos, la hórrida y estrangulada versión del fin de siècle que halló cobijo en un Madrid visto a la vez como galdosianismo degradado y como trágica caricatura del París de Murger, y, en contraste, las variantes del sueño de la modernidad tan vivo, aún hoy, en las palabras de los poetas o en las imágenes plásticas como prontamente borrado primero por la guerra y luego, de forma retrospectiva, por el descrédito que ha acabado por igualar el fascismo y el comunismo de los años treinta. Sin embargo, la potencialidad mítica de este mundo permanece aquí incólume: mientras discurre ante nuestros ojos —casi como si viéramos imágenes de Un chien andalou— no podemos refutarlo, por la misma razón que no podían refutarlo quienes en él vivían: la escritura le ha devuelto la imperiosidad del existir, la corporeidad con que lo real parece encarnar la idea que de lo real se tiene —quizá lo que por aquellos años Domenchina llamó «la corporeidad de lo abstracto »— y el sueño que acaso sobre lo real se proyecta.

En este Madrid por el que caminamos deslumbrados o a tientas no sólo tiene la existencia dela palabra convertida en laberinto del ser sino la hechura de mito de las calles que retadoramente avizoraba Rastignac: una ciudad hecha a la medida de un reto, aquí el de la escritura ante el mundo visible.

JOSE TOMAS

























José Tomás, natural de Galapagar (Madrid)

jueves, 5 de junio de 2008

EL ACEITE DE LA VIDA




El aceite de la vida era el título de una película que yo vi, en la que los padres de Lorenzo hicieron lo posible y lo imposible para estudiar y buscar soluciones a la enfermedad de su hijo, al que la disminución de la mielina le iba ocasionando diferentes enfermedades. Lorenzo ha fallecido hace unos días a los 30 años.
Pues bien, unos cientificos han conseguido en ratone mediante celulas madre humanas aumentar la mielina que iban perdiendo y en algunos casos se ha conseguido la curación total.

Logran curar a ratones con desórdenes neurológicos mediante células madre humanas

Los resultados abren un horizonte para los niños que sufren una deficiencia de mielina en el cerebro, que permite la transmisión de los impulsos nerviosos

Éxito en el tratamiento con células madre de desórdenes neurológicos en ratones

Científicos estadounidenses han logrado curar por primera vez, mediante un trasplante de células madre humanas, a ratones con desórdenes neurológicos congénitos causados por una deficiencia de mielina que cada año mata a miles de niños.

De los 26 ratones tratados, 20 murieron a las pocas semanas, pero seis experimentaron una mejoría sin precedentes y cuatro de ellos siguen vivos y prácticamente libres de síntomas un año después del experimento, según un estudio publicado en la edición de junio de la revista Stem Cell Stem.

Los resultados de la investigación, llevada a cabo por neurocientíficos del Centro Médico de la Universidad de Rochester, en EEUU, abren un horizonte de esperanza para los niños que sufren una deficiencia de mielina en el cerebro, una sustancia que permite la transmisión de los impulsos nerviosos entre distintas partes del cuerpo.

"Es un paso importante hacia el día en que las células madre se conviertan en una opción para el tratamiento de enfermedades neurológicas en las personas", subraya el estudio.

En los niños la deficiencia de mielina provoca debilidad, dificultad para andar o mantenerse de pie, convulsiones, demencia, parálisis y en última instancia una muerte prematura por una variedad de males que, aunque raros, no tienen cura y se cobran miles de vidas cada año.

El caso de 'Lorenzo's oil'

El caso más conocido por haber sido llevado al cine en la película Lorenzo's oil (el aceite de Lorenzo o el aceite de la vida) en 1992 es el de Lorenzo Odone, que murió la semana pasada a los 30 años después de una larga batalla contra una de estas enfermedades, la adrenoleucodistrofia.

Los científicos trasplantaron 300.000 células fetales humanas conocidas como células madre gliales en distintos puntos del cerebro de 26 ratones mutantes "tembladores" recién nacidos con una deficiencia de mielina, con la esperanza de que colonizaran el cerebro entero y la médula espinal, señala el estudio.

Estos ratones, que se utilizan como modelos para estudios sobre la mielina, no suelen sobrevivir más de 20 semanas.

"Nos esperábamos que se murieran en cualquier momento, pero no sólo no murieron, sino que mejoraron día a día", afirmó el Dr. Steve Goldman, director del Centro Trasnacional de Neuromedicina de Rochester, donde es profesor de neurocirugía y neurología.

Las células madre produjeron mielina que recubrió todas las células nerviosas del cerebro y de la médula espinal, incluso en los 20 ratones que murieron, según el estudio.

En opinión de Goldman, éstos fallecieron porque estaban tan enfermos que las convulsiones los mataron antes de que las células madre pudieran hacer efecto.

Aplicado en humanos

"Es extremadamente emocionante pensar no sólo en tratar sino de hecho en curar una enfermedad, en particular una enfermedad espantosa que afecta a niños", señaló Goldman, quien subrayó que "desgraciadamente, hoy en día poco podemos hacer en muchos de estos casos salvo decirles a los padres que se preparen para la muerte de sus hijos".

Los científicos planean realizar más experimentos antes de intentar tratar a las personas.

Según Goldman, aunque queda mucho por hacer para lograr un aumento del número de individuos que responden al trasplante, "este hallazgo ofrece grandes promesas" para los tratamientos con células madre de un gran número de desórdenes tanto en adultos como en niños.

En los adultos, la pérdida de mielina causa esclerosis múltiple y también desempeña un papel en la diabetes, la tensión alta y otras afecciones.

Goldman y la científica Martha Windrem, autora principal de este estudio, llevan diez años experimentando con los llamados ratones "tembladores".

Ya en EL 2004 lograron restaurar la mielina al inyectar células madre humanas productoras de esta sustancia en los ratones, pero no consiguieron mejoras en su estado de salud porque trataron sólo una parte de su cerebro, afirma el estudio.



CRONICAS DESDE PEKIN




El primer ministro Chino


CRONICAS DESDE PEKIN

Mírenlo. Sonrisa medida, gesto paciente, ni una cana. Es el primer ministro chino, Wen Jiabao. Desde el pasado 12 de mayo, cuando el terremoto de Sichuan conmocionó a toda China, se ha convertido en héroe nacional. Ahora también en Facebook, una de las páginas no censuradas del país. El Gobierno chino asegura que no tiene nada que ver con la incursión del líder, como le llaman, en la red 2.0: "No sabíamos nada sobre el tema. Lo estudiaremos", han dicho.

De momento, Wen, de 65 años, cuenta con más 44.000 simpatizantes que le han añadido su perfil. "Llevaba muchísimo tiempo sin emocionarme tanto por algo, pero esta vez [refiriéndose al terremoto] las palabras y la actuación del premier Wen sí me han emocionado (...) Él, que es anciano, nos ha otorgado a cada uno la fuerza en el momento más triste, la fuerza a toda China", comenta Daisy. "Al verlo me acuerdo del ex primer ministro Zhou [Enlai, primer ministro de China desde el establecimiento del régimen comunista en 1949 hasta su muerte, en 1976], los dos son héroes con un gran corazón". Otra internauta resume: "Nuestro primer ministro es simpático y guapo".

La mayoría de los más de 6.000 mensajes exaltan la actuación del político en la catástrofe del pasado 12 de mayo. Los internautas han colgado vídeos, fotos e incluso lo proponen candidato al Nobel de la Paz. Y es que el 12 de mayo, Wen Jiabao, curiosamente ingeniero geólogo de formación, ya durmió en la zona del seísmo. Visitó las zonas más aisladas y los hospitales, megáfono en mano. A las dos semanas, volvió. Y eso, dicen los chinos, no se olvida.

Lo que tampoco se olvida es que el seísmo ha marcado un antes y un después en la visión que el mundo tiene de China. La gran mayoría de los testigos del desastre asegura que el PCCh actuó rápido, sin dudar, y que desplegó todos los medios que pudo. Precisamente eso le ha valido para lavar su imagen internacional. Se arrastraban meses duros, de tensiones acumuladas por un Tíbet blindado, información con cuentagotas, la antorcha y sus trompicones, los boicots comerciales que no cuajaban y el nacionalismo instigado por el gobierno para tapar una inflación que subía sola. "Esos meses China sólo aparecía en los titulares internacionales cuando se le podía sacar punta, exigirle más que al resto aplicando un doble rasero", critica un periodista. Otro rebate: "El Gobierno chino, que no los chinos, se merece esa mala imagen. Por querer controlarlo todo se le han ido muchas cosas de las manos".

No es que en China quepa mucha crítica a los líderes políticos, pero Wen Jiabao siempre ha gozado de buena reputación y en tres semanas ha hecho dos giras a la zona del terremoto. Superviviente de las luchas intestinas en el Partido Comunista tras los incidentes de Tiananmen, en 1989, y Primer Ministro desde hace un lustro, hoy se le describe como político con experiencia y ganas de trabajar, dos características que ya de por sí tienen peso en la cultura china. También se le alaban éxitos en política económica y un talante conciliador. Las poquísimas voces que se aventuran a lo ácido dicen que "habla tan despacio que desespera".


JOSE TOMAS




José Tomás vuelve a Madrid.

José Tomás en la hora de la verdad

MADRID. Hoy, 3 de Junio de 2008, comienza la Fe­ria del 77 Aniversario con la vista clavada en el regreso de José Tomás a Madrid. Suena ya la hora de la verdad para Jo­sé Tomás. Un año después de su reaparición en Barcelona, JT se reencuentra con la plaza que lo aupó a la cima. Vuelve tras seis años de ausencia. Su último paseíllo en Las Ventas fue el 13 de junio de 2002, en una Corrida de Beneficencia lastrada por la nulidad de los toros de Núñez del Cuvillo.

Un lustro y pico después, la expectación no tiene preceden­tes. La locura se desató desde el mismo momento en que, des­pués de largas negociaciones con Taurodelta (rotas en un momento dado de «no cesión» por ninguna de las partes), se confirmó su presencia en la Fe­ria del Aniversario y el próxi­mo 15 de junio. Las corridas de Victoriano del Río y Puerto dé San Lorenzo estaban reseña­das. La diferencia económica para el empresario era «insal­vable»; para el diestro «míni­ma». Al final primó el interés de la afición de Madrid, tras la intervención de la Comunidad, y quedó claro también que otra temporada, como la de 2007, sin Madrid no se sostenía.

La expectación que despier­ta José Tomás traspasa la estra­tosfera taurina. Nadie quiere perderse la cita del próximo jueves, que ya se ha convertido en el acontecimiento del año, pase lo que pase. La reventa no ha hecho su agosto, sino el vera­no completo: más de 2.000 euros han desembolsado algu­nos por una barrera de som­bra. Pero ya es prácticamente imposible conseguir una entra­da, salvo que la tentación de ha­cer negocio haga mella en la afición de algún abonado acosado por la «desaceleración»: el pasado domingo, u un especta­dor ofrecía en los aledaños de Las Ventas su andanada de sol por 500 euros.

La ausencia de televisión —José Tomás no abomina las cámaras, según fuentes de su entorno, sí el sistema actual de contratación/imposición— convertirá la radio (e internet) en el medio protagonista: España volverá a pegar la oreja al transistor y a pararse como en la época de Manuel Benítez «El Cordobés», el torero con más fuerza de la Historia. Gentes de toda Europa y América acu­den al reclamo de su nombre.

Desde la época de Benítez no se recordaba un movimiento de masas semejante. La corriente tomista tiene el reverso anti: los aficionados y periodistas que califican a José Tomás de tremendista y torpe o defien­den a sus toreros mediante la descalificación del interfecto. O viceversa: los que sólo ven por los ojos de José Tomás y nie­gan al resto. Es bueno que haya pasión, que no falte —no faltó en las mejores épocas del to­reo—, siempre que sea limpia, que no ciegue totalmente la éti­ca ni la razón.




martes, 3 de junio de 2008

YO VIVI EN UN HAREN





"Yo viví en un harén" se titula un libro que acaba de presentar Cristina Schlichting. Sobre la personalidad de esta escritora ha publicado un delicioso artículo Juan Manuel de Prada en su columna El Angulo Oscuro del ABC de ayer, 2 de junio de 2008, que les ofrecemos a continuación:

La reportera Schlichting

A Cristina López Schlichting la conocí en el ABC que dirigía Luis María Anson, allá a mediados de los noventa, cuando el mundo todavía era joven y nosotros también.

La Schlichting era como aquellas se­rranas del Marqués de Santillana, garridas mozas que asaltaban al viajero en mitad del monte y se ofrecían a lle­varlo en hombros por riscos y quebradas; ofrecimiento que el viajero no se atrevía a declinar, no fuera que la se­rrana le largase un sopapo, despechada, y le aflo­jase las muelas. La Schlichting era impetuosa y jo­cunda, aguerrida y abnegada, con algo de valquiria evadida de alguna mitología germánica y algo de madraza de tres hijos que se pone el mundo por montera, una tía con toda la barba a quien Anson mandaba a los parajes más abstrusos del planeta, para que escribiera unos reportajes tumultuosos de vida que se derrama por la costura de cada fra­se, burbujeantes de humanidad doliente y huma­nidad redimida por el aliento de la gracia.

La Schlichting era una temeraria capaz de disfrazarse de monja para burlar la vigilancia del ejército albanés y pe­netrar en la ciudad de Valona, capaz de osadías que sólo se les ocurren a los locos y a los santos. A la Schlichting la bendecía la divina locura de los santos; y también la elo­cuencia y la intemperancia y el orgullo y la sagrada ira y el espíritu coñón que bendicen a los santos. Era la tía más lanzada y el alma más sensible que uno haya conocido ja­más; e, inevitablemente, uno acabó subyugado por su per­sonalidad libérrima, subyugación que acaso participase del miedo, porque ante una tía como la Schlichting sólo se puede caer rendido o salir pitando.

Y la Schlichting era, desde luego, la periodista más ca­bal que he conocido nunca. Tenía el brío de los infatiga­bles buscadores de verdad; tenía agallas suficientes para encampanarse con cualquiera que osara cruzarse en su camino (así fuera un soldado serbio o el mismísimo An­son, a quien le pegó más de un grito); tenía un corazón hi­pertrofiado que no le cabía en el pecho; tenía una inteli­gencia silvana, intrépida, felina; tenía una mala leche en­treverada de ingenuidad que era una de las aleaciones más rabiosamente humanas que me haya sido dado conocer; y tenía, joder sí tenía, una pluma vibrante, pletórica de sangre y de nervio, aireada siempre por la brisa de una metáfora que se quedaba a vivir en su prosa, como un ani­mal doméstico.

Cuando coincidíamos en la redacción del periódico —ella recién aterrizada de alguna de aquellas misiones reporteriles que le asignaba Anson, yo pedigüeñeando una colaboración más asidua—, nos juntábamos con Nuria Azancot, contrapunto de ecuanimidad y míni­ma cordura que requería el trío, y nos íbamos des­pués del cierre a quemar los garitos de Madrid. En estas correrías nocturnas, la Schlichting era siempre la que más aguante demostraba y más vo­cación para la juerga, no importaba que todavía cargase sobre las espaldas con el jet-lag de un via­je a las antípodas, o que se hubiese dejado jirones de piel cruzando la alambrada de espinosde Ceu­ta. Menudo terremoto, la Schlichting.

Hablábamos mucho de literatura en aquellas correrías nocturnas; y yo siempre le decía a la Schlichting, mientras abrevábamos whisky, que sus re­portajes tenían un ramalazo de poesía que merecía un rescate en libro. Tantos años después, la Schlichting ha juntado algunos de aquellos reportajes publicados en ABC, junto a otros que aparecieron más tarde en «El Mun­do», en Yo viví en un harén, que La Esfera de los Libros aca­ba de dar a la prensa. Aquí vemos a la aguerrida Schli­chting, en efecto, infiltrada en un harén, pero también la vemos sorteando minas, escudriñando fosas comunes, entrometiéndose en herriko tabernas, sorteando vigilan­cias militares del modo más estrambótico y arriesgado posible y, en definitiva, haciendo todo tipo de locuras. Tantas, y tan inimaginables, que sólo las hace verosími­les el fuego de la vocación, el fuego temerario de la pala­bra que se atreve a alumbrar las tinieblas y no retrocede un paso.

La Schlichting era —sigue siendo— una llama, la llama más intrépida que incendiaba las páginas de es­te periódico. Y una parte de esa llama —su fulgor y su cáli­da permanencia— se congrega en las páginas de Yo viví en un harén, que me ha traído la luz de aquellos días en que el mundo todavía era joven, y nosotros también.

www.juanmanueldeprada.com


domingo, 1 de junio de 2008

EDUCACION

Intento traer aqui un programa de Televisio 2, Ultimas Preguntas, emitido en la mañana de hoy 1 de Junio de 2008. En el se hace una entrevista a la profesora Pilar Navarro. Como el sistema no me permite traer el video de una vez, lo hago en 5 partes y esta es la parte 01

EDUCACION

Parte 02 de Pilar Navarro.

EDUCACION

Parte 03

EDUCACION

Parte 04 de Pilar Navarro

EDUCACION

Aqui traigo la parte Pilar Navarro 05.

sábado, 31 de mayo de 2008

LOS PERROS DE LA BRIGADA LIGERA























Arturo Pérez-Reverte inmortaliza en este artículo a dos perros que participaron en el combate del 25 de Octubre de 1854 con la Brigada Ligera en la guerra de Crimea

Insistir, a estas alturas, en que apre­cio en general más a los perros que a los hombres es una obviedad que no remacharé demasiado. He dicho alguna vez que si la raza humana desapareciera de la faz de la tierra, ésta ganaría mucho en el cambio; mientras que sin perros sería un lugar más oscu­ro e insoportable. Cuestión de lealtad, supongo. Hay quien valora unas cosas y quien valora otras. Por mi parte, creo que la lealtad incondicional, a prueba de todo, es una de las pocas cosas que no pueden comprarse con retórica ni dinero. Tal vez por eso, la lealtad, en hombres o en ani­males, siempre me humedece un poquito las gafas de sol.
Todo esto viene a cuento porque acabo de darle un repaso a El Valle de la Muer­te, un ensayo de Terry Brighton sobre la carga de la Brigada Ligera durante la guerra de Crimea. Aquello, más conocido por la carga entre los que están en el ajo, es asunto que algunos frikis de la materia -los periodistas Jacinto Antón y Wüly Altares, mi compadre Javier Marías, yo mismo y algún otro— cultivamos, desde hace muchísimos años, como materia de reflexión y tertulia, sobre todo a la hora de comparar la leal actuación de los lan­ceros, dragones y húsares ingleses aquel 25 de octubre de 1854, dejándose el pelle­jo bajo la artillería rusa, con la criminal incompetencia de los mandos británicos que ordenaron el ataque, notorio entre las grandes imbecilidades militares de la Historia.

La historia es conocida: cinco regimien­tos de caballería británicos cargaron de frente contra una batería rusa, a través de un valle de kilómetro y medio de largo, batido a la ida y a la vuelta por fusileros y artillería. De seiscientos sesenta y seis hombres volvieron a sus líneas heridos o ilesos, muchos a pie y todos bajo fuego enemigo, trescientos noventa y cinco. Hasta la suerte de sus caballos se conoce: de los pobres animales que montaron los ingleses, galopando entre el estallido de las granadas o sueltos luego por el valle enloquecidos y sin jinete, murieron tres­cientos setenta y cinco. Ni siquiera los famosos versos de Tennyson, que varias generaciones de escolares aprendieron de memoria -«Media legua, media legua / media legua más allá...»—, pueden embellecer el asunto. Fue una carnicería en el más exacto sentido de la palabra.

Pero de lo que quiero hablar hoy es de perros. Porque lo que pocos saben es que, ese día, dos perros cargaron también contra los cañones rusos. Se llamaban Jemmy y Boxer, y eran, respectivamente, las mascotas del 110 y del 80 regimientos de húsares. Los dos canes habían acom­pañado a sus amos desde sus cuarteles de Inglaterra, y estaban en el campamento británico cuando se ordenó a la Brigada Ligera formar para la carga. Así que, como tantas otras veces en desfiles y manio­bras, los dos fieles animales acudieron a colocarse junto a las patas de los caballos de los oficiales, dispuestos a marchar al mismo paso, sin obedecer las voces de los soldados que les ordenaban apartarse de allí. Después sonó la corneta, empezó la marcha al paso, luego al trote, y cuan­do, bajo intenso fuego de artillería, se pasó al galope y sonó el toque de carga, con las granadas reventando, hombres cayendo por todas partes, estruendo de bombazos y caballos destripados o sin jinete, Jemmy y Boxer siguieron corrien­do imperturbables, junto a sus amos, en línea recta hacia los cañones rusos.

Parecerá increíble para quien no conoz­ca a los perros. Esos chuchos cruzaron todo el valle de Balaclava entre un diluvio de fuego -«Hasta las fauces negras de la Muerte, / hasta la boca misma del Infier­no»— y permanecieron junto a los húsa­res, o lo que quedaba de ellos, mientras éstos acuchillaban a los artilleros enemi­gos y morían entre los cañones. Después regresaron despacio, al paso de los caba­llos maltrechos que traían a los supervi­vientes, junto a hombres desmontados o heridos que caminaban y caían exhaustos, entre el tiroteo ruso y los disparos de quienes remataban a sus caballos mori­bundos ante de seguir a pie. Tres largos kilómetros de ida y vuelta. Jemmy y Boxer hicieron la carga junto a los primeros caballos de la brigada y regresaron a las líneas inglesas con el primer hombre montado de sus respectivos regimientos que volvió a éstas: Ileso Boxer, sin un ras­guño; herido Jemmy por una esquirla de metralla en el cuello. Y ambos, acabada la campaña, regresaron a Inglaterra y murie­ron viejos, honrados y veteranos, en su cuartel.

Ni Tennyson ni poeta alguno hablaron nunca de ellos, ni en el poema famoso ni en ningún otro maldito verso. Por eso he contado hoy su historia. Para decirles que por el Valle de la Muerte, cargando contra los cañones con la Brigada Ligera, también corrieron dos buenos perros valientes.


XLSEMANAL 1 DE JUNIO PE 2008




ELSEMANAL 1 DE JUNIO PE 2008


viernes, 30 de mayo de 2008

MINGOTE



Cada chiste de Mingote es un libro. El que aqui traemos lo demuestra.

jueves, 29 de mayo de 2008

PREMIO PRINCIPE DE ASTURIAS DE COOPERACION





La Fundacion Premios Príncipe de Asturias ha concedido el Premio de Cooperacion a 4 ONG que luchan contra la malaria en Africa.






Premio Príncipe de Asturias

a la Cooperaciónpara cuatro

ONG que luchan contra la

malaria en África

Es la segunda vez que la fundación premia la lucha contra esa enfermedad. 26 candidaturas de13 países optaban al galardón.

La lucha contra la malaria, Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional

VNews (Oviedo)

Enlaces recomendados

· La lucha contra la malaria, Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional

Cuatro organizaciones que lideran la lucha contra la malaria en África el Ifakara Health Research and Development Centre (Tanzania), el Malaria Research and Training Centre (Mali), Kel intampo Health Research Centre (Ghana) y el Centro de Investigación en Salud de Manhiça (Mozambique)- han obtenido este miércoles el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2008.

Al galardón optaban 26 candidaturas procedentes de 13 países, y a las últimas rondas de votaciones del jurado, presidido por el jurista Antonio Garrigues Walker, llegaron también las propuestas de la Corte Penal Internacional e Intermón Oxfam.

En la ceremonia Garrigues Walker recordó que la enfermedad amenaza a un 40% de la población mundial y que mata a "un niño menor de cinco años cada 30 segundos". Explicó que el jurado valoró la implicación de los premiados en la búsqueda de una vacuna así como su labor a favor de la formación del personal local.

Anteriormente, recordó la figura de Leopoldo Calvo Sotelo, el difunto presidente del Gobierno que fue miembro del jurado del premio.

Patarroyo

La lucha contra la malaria ya fue distinguida en 1994 con la concesión del galardón de Investigación Científica y Técnica al colombiano Manuel Elkin Patarroyo.

Patarroyo, autor de la primera vacuna sintética contra la malaria cuya patente cedió a la Organización Mundial de la Salud, recibió el premio por "la originalidad, el rigor y la perseverancia" de su trabajo que se consideraba "un modelo ejemplar para otros esfuerzos en la síntesis de vacunas frente a variadas epidemias".


Un español presenta una vacuna

contra la malaria que prueba

su eficacia en bebés de pocas semanas



En el ensayo han participado 214 recién nacidos de entre 10 y 18 semanas que han respondido satisfactoriamente

Una vacuna contra la malaria salvará a miles de bebés

Efe (Barcelona)

Un ensayo clínico dirigido por el investigador español Pedro Alonso en Mozambique ha demostrado por primera vez la eficacia de una vacuna contra la malaria en bebés de pocas semanas de vida.

El estudio, que se ha presentado este martes en una multitudinaria rueda de prensa en el Hospital Clínico de Barcelona, marca "un hito en la lucha contra la malaria", según ha dicho Pedro Alonso en videoconferencia desde Seattle (Estados Unidos), donde ha dado a conocer simultáneamente los resultados del trabajo.

El ensayo, publicado en la revista The Lancet, se ha llevado a cabo en la provincia mozambiqueña de Manhiça, situada en el sur del país, y en él han participado 214 bebés de entre 10 y 18 semanas, que han respondido satisfactoriamente a la administración de la vacuna, desarrollada por la farmacéutica belga GlaxoSmithKline.

El doctor John Aponte, primer firmante del estudio, ha explicado que, tras medio año de seguimiento de la evolución de los bebés, la vacuna ha demostrado ser eficaz, al reducir en un 65% las nuevas infecciones de niños, después de tres meses de haber recibido un tratamiento consistente en tres dosis.

Hito

"Es la primera vez que se muestra la eficacia protectora contra infecciones de malaria en niños tan pequeños", ha señalado Aponte, que ha recordado que esta enfermedad parasitaria, que se transmite por picaduras de mosquito, causa más de un millón de muertes al año en todo el mundo, principalmente en el África subsahariana.

La eficacia observada en este grupo de población es coherente con lo observado en un estudio en niños de Mozambique de uno a cuatro años, donde las nuevas infecciones se redujeron en un 45%, según datos publicados en 2004.

Aponte ha subrayado que el objetivo prioritario de este ensayo de Fase II ha sido valorar si la vacuna, denominada RST,S/ASO2D, podía ser administrada con seguridad en bebés, el grupo de edad más vulnerable ante las complicaciones graves y de muerte por infección del parásito "Plasmodium falciparum".

Estos resultados esperanzadores allanan el camino para la elaboración de un estudio en Fase III, que empezaría en la segunda mitad de 2008.

"Un ensayo de Fase III exitoso -ha indicado Aponte- podría significar que la vacuna se presentaría a las autoridades competentes en 2011".

Enlaces recomendados

· Una vacuna contra la malaria salvará a miles de bebés

· Un pez puede ayudar a combatir la malaria, según los expertos

· La mutación de un gen en poblaciones subsaharianas las protege de morir por la malaria

· Los Gates ven una oportunidad "histórica" para acabar con la malaria

Financiado por los Gates

El estudio dirigido por Pedro Alonso ha sido realizado en el Centro de Investigación en Salud de Manhiça por científicos del Hospital Clínico, de la Universidad de Barcelona y del Ministerio de Salud de Mozambique, y ha sido financiado gracias a una donación económica de la Fundación Bill y Melinda Gates.

"Estos resultados son un paso enorme adelante en el desarrollo de nuevas herramientas de control de la malaria", ha señalado Alonso, que ha lamentado que durante años no se hayan dedicado los recursos humanos y económicos suficientes a la lucha contra esta letal enfermedad, que "afecta a los pobres y los mantiene en la pobreza".

Es por ello que el desarrollo de esta vacuna, fruto de la colaboración de países, instituciones y entidades públicas y privadas, debe convertirse en "un paradigma de lo que tiene que ser la cooperación internacional de vanguardia para luchar contra algunos retos de la salud mundial", según el investigador español.

En este sentido, la secretaria de Estado de Cooperación del Ministerio de Asuntos Exteriores, Leire Pajín, que ha acompañado a Alonso a Seattle, ha destacado la importancia de "sumar esfuerzos" para obtener resultados satisfactorios como estos.

"Hoy es un día muy importante para la ciencia, la medicina y la investigación, pero sobre todo en el combate contra la pobreza", ha indicado Pajín.



Dr. Pedro Alonso Fernández

El Dr. Pedro L. Alonso es actualmente el Director del Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona, Jefe del Servicio de Medicina Tropical y Salud Internacional del Hospital Clínic de Barcelona y Profesor de la Universidad de Barcelona. Además es el Director Científico del Centro de Investigación en salud de Manhiça en Mozambique. Se formó como médico en la Universidad Autónoma de Madrid, siguiendo cursos de postgrado en Epidemiología y Salud Pública en Londres. Es especialista en Salud Pública y Doctor en Medicina y Cirugía.

Su actividad profesional durante los últimos 20 años ha estado centrada en los grandes problemas de salud de los países en vías de desarrollo y especialmente del África sub sahariana. Ha trabajado en Gambia, Tanzania y Mozambique. Desde 1996 impulsó la creación y dirige el Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM) (Mozambique). El énfasis es la investigación en enfermedades relacionadas con la pobreza y la formación del capital humano en los países de baja renta. La malaria y especialmente el desarrollo y evaluación de nuevas estrategias de control de esta enfermedad constituye el foco de su investigación.

Es miembro del Consejo Asesor del Ministerio de Sanidad y Consumo, consultor habitual de la OMS, UE y otros organismos nacionales e internacionales y es autor de más de 150 artículos de investigación. Actualmente preside el grupo de expertos en vacunas de malaria de la Organización Mundial de la Salud. Ha recibido numerosos premios Nacionales e Internacionales, incluyendo el Premio Balmis, el Joan Oro, el Ciutat de Barcelona, la medalla de Oro de la Cruz Roja y la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad.

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